Léolo

“Porque sueño, yo no lo estoy

Porque sueño, yo no lo estoy”

Repite insistente el protagonista de Léolo de Jean-Claude Lauzon (1992). Una película que trata del despertar a la vida, del crecimiento y de la salud mental. Léo Lauzon un niño que dice llamarse en realidad Leólo Lozone y que viendo cómo es su padre, decide ser hijo de un tomate italiano fecundado.

Nunca había visto hasta ese momento una película que hablará de temas tan complejos con tanta poesía, con tanto humor y con tanta emoción. Quizás por eso siento que es una de esas películas que me cambió la vida. Entendí que en esta profesión se podían contar historias desde muchas perspectivas. Y quizás con humor y poesía, todo se podía digerir mucho mejor, aunque te pegarán también de paso alguna que otra hostia. Descubrí que esa manera de contar las cosas era muy cercana a lo que yo buscaba en este oficio. Es probable que eso haya hecho que en todo lo que elijo, interpreto y últimamente escribo, siempre trato de llegar con mucho humor a los demás, sin olvidarme de soltar siempre un buen hostión.

Léolo tiene cosas muy dramáticas contadas con mucho humor “Mi abuela había convencido a mi padre de que la salud florece al cagar, todos los viernes teníamos que seguir un tratamiento de choque a base de laxantes para purificarnos de todas las enfermedades del mundo. La mierda se convirtió en la obsesión de mi familia”. Tiene poesía y tiene escenas terribles como cuando va a ver a toda su familia al manicomio.

Una de las cosas más importantes para cualquier artista es tener claro, lo que te gusta y lo que no. Desde donde quieres llegar a los demás. Cómo quieres contar las cosas.

“Porque sueño, yo no lo estoy

Porque sueño, yo no lo estoy

Porque me abandono por las noches a mis sueños,

Antes de que me deje el día.

Porque no amo.

Porque me asusta amar,

Ya no sueño, ya no sueño”.

David González
Codirector de Raquel Pérez Formación Actoral