“El poder de la interpretación”
Bienvenidos y bienvenidas a nuestra casa.
Para quien no nos conozca os diré que Juli es David González y Juli también es una servidora, Raquel Pérez.
Llevamos cuarenta años llamándonos así el uno a la otra y la otra al uno como si, al final o desde el principio, fuéramos la misma persona.
En esta, nuestra casa, es bienvenido todo aquel que quiera aportar, todo aquel que quiera contribuir a hacer de este espacio un lugar precioso e interesante que visitar.
Alumnos, exalumnos, profesores, colaboradores y amigos estáis invitados a dejarnos aquí vuestras opiniones y vuestro sentir de la forma que deseéis. Artículos, relatos, cuentos, poemas, canciones, palabras que expresen vuestros pensamientos, inquietudes o anhelos.
Es un buen lugar también para la crítica o la reivindicación, que cada uno haga uso de su libertad a su criterio.
Hoy yo os quiero hablar de algo que para mí es muy importante transmitir a las actrices y actores que empiezan a formarse.
Acostumbramos a pensar que los actores son personas que, si tienen suerte, trabajarán en algo que les apasiona, ganarán bien de dinero y con su fama, alcanzada con algún trabajo excelente (o no) vivirán una vida plena y calentita junto a otros famosos y todos sus egos.
A mí me gusta enfocar la carrera del actor desde otra perspectiva, la del espectador. Y me gusta pensar que tengo una responsabilidad y una obligación con ese espectador que va a pagar para ver mi trabajo.
A través de nuestros personajes podemos crear realidades imaginarias con las que nuestro público se identifique, sufra, se divierta y en algo cambie su manera de entender al ser humano.
Unas veces porque algo les toque directamente, otras porque sea completamente desconocido para ellos y les abra un mundo de preguntas y otras, simplemente, porque descubran algo, por pequeño que sea, en lo que nunca antes habían pensado.
Si el actor o la actriz son conscientes del poder que tiene su trabajo para el espectador y lo convierten en un propósito, cada uno de sus personajes habrá servido de algo.
Creo que pasar por este oficio solo con la idea de entretener es quedarse a medio camino, pero si nos hacemos cargo de la responsabilidad que tenemos cuando interpretamos, seremos capaces de hacer de este mundo un lugar un poquito mejor en el que vivir.
Raquel Pérez
Directora de la escuela
