Empecemos este post fuertecito. Abramos el melón.
Yo no soy actor, pero en cuanto vives cerca de actores y actrices, tarde o temprano aparecen las sombras de lo mal que lo pasaron muchos (no todos) en sus escuelas de interpretación. No hablan sólo de las terroríficas historias de abuso de poder que terminan en abusos sexuales por parte de profesores, hablan también de las menos evidentes, pero igualmente traumáticas, prácticas de maltrato psicológico. Para algunos “maestros” enseñar a interpretar es sinónimo de romper por dentro al frágil ser humano que tienen entre sus manos. Luego, en público, se llenan la boca al hablar de salud mental.
Hace diez años que conozco a Raquel y David y, desde el primer día que decidieron abrir Raquel Pérez Formación Actoral, la idea estaba clara: crear un espacio de calidad y seguro para las futuras actrices y actores.
La vastísima experiencia como actores en activo de Raquel Pérez y David González y los cientos de profesionales que han pasado por sus manos durante más de 30 años les han dado el conocimiento y la capacidad para entender el camino que quieren transitar y también el camino que no van a recorrer. De toda esa empatía, conocimiento y capacidad nació el método propio con el que trabajan: la Mecánica de la Acción Interna.
Es el amor a la profesión y a sus alumnas y alumnos lo que mueve a Raquel y David.
Por esto se les da charlas a los alumnos desde el primer día sobre lo que no es aceptable en la profesión. Por esto Raquel y David están pendientes siempre de la salud mental de cada uno de sus alumnos.
En inglés tienen una frase muy directa “shit happens”, a veces pasan cosas, ningún espacio de la sociedad está libre de machistas, depredadores, sádicos…la única manera de combatir esto en las escuelas de interpretación es de forma activa: estar atentos, cuidarnos los unos a los otros, no permitir que nadie sufra y mucho menos bajo la excusa de que ese sufrimiento te hará mejor actriz o mejor actor.
Recuerda. Repite. Fíjalo.
Sufrir no te hace mejor actriz. Sufrir no te hace mejor actor.
Alonso Trenado
Dramaturgo
